Las tristeza oxida el silencio
y la noche lo embarra.
Hay tanto sarro
en la noche
que las puertas
del corazón, están
anquilosadas.
La noche muere
en un halo de rosas.
Arpegios de luz
saltan de la ventana.
Nadie sale al unísono
Un viento efímero
abre las bisagras
la noche
en el rojo de la luna.
Hay tanto sarro
en el silencio de la sangre
que desde mi alma emerge
el ácido sonido de la noche...
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