La noche desboca en las rocas y el mar lame los muelles.
Una cresta de ola suelta mariposas
de agua.
La eternidad se rompe en el tiempo
como bola comprimida de espuma.
Las velas acentúan el viento
y el mar zarpa lejos cantares.
Los muelles han anochecido
y mi canto encalla en la lejanía
melodías de tajamares
en el recuerdo de la noche.
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